El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) es una gracia de Dios para la Iglesia y para el mundo. Nacido en Mallorca bajo la inspiración del Espíritu Santo, su misión es anunciar el Evangelio de manera viva, ayudando a que cada persona se encuentre consigo misma, con Cristo y con los hermanos, para fermentar de Evangelio los ambientes en los que vive.
El Estatuto del MCC resume la identidad profunda del Movimiento, sus dimensiones esenciales y la estructura que sostiene su carisma fundacional. Conocerlo es volver a las raíces que dieron vida al Cursillo y renovar el compromiso de vivir con fidelidad el Cuarto Día, caminando en amistad, libertad y gracia.
ESTATUTO DEL MOVIMIENTO DE CURSILLOS
Identidad del Movimiento (Qué es el MCC)
Es un movimiento eclesial de evangelización. Nació en Mallorca bajo inspiración del Carisma Fundacional.
“Hacer posible que la persona se encuentre consigo misma, con Cristo y con los hermanos, para fermentar de Evangelio los ambientes.”
Dimensiones del MCC
- Carisma Fundacional – Persona – Libertad – Amistad – Anuncio vivo del Evangelio – Fermentación de los ambientes.
- Naturaleza: laico, seglar, para laicos.
- Método: Cursillo – Reunión de Grupo – Ultreya.
Estructura del Movimiento
- Secretariado Diocesano: ser responsable, no ejercer poder.
- Escuela de Dirigentes: ámbito de amistad y servicio.
- Equipos de Cursillo: cristianos en Gracia, libres, amistosos, fieles al carisma.
El Cursillo de Tres Días
- Su estructura original: se conserva, se preserva.
- Sus rollos oficiales: rollos mantenidos.
El Poscursillo
Fundamentado en: Reunión de Grupo, Ultreya, amistad personal y presencia cristiana en los ambientes.
Acompañamiento eclesial
Laico, con acompañamiento del asesor eclesiástico (sacerdote u obispo), en comunión con la Iglesia.
Relaciones con la Iglesia universal
- Fidelidad al Carisma Fundacional.
- Laicidad del Movimiento.
- Proclamación del Evangelio.
- La persona antes que las estructuras.
- La amistad como camino.
El Estatuto del MCC nos recuerda que el Movimiento no es simplemente una organización o una estructura, sino un carisma al servicio de la evangelización. Su centro es la persona, iluminada por el encuentro con Cristo y sostenida por la amistad y la gracia.
La esencia del Cursillo permanece intacta desde sus orígenes: el anuncio kerigmático, la vivencia comunitaria, la Reunión de Grupo, la Ultreya y la misión permanente de fermentar de Evangelio los ambientes.
Vivir el MCC es vivir la libertad, la verdad y la alegría del Evangelio. Es caminar juntos, como Iglesia, hacia una vida más santa, más fraterna y más comprometida con la misión.
