Ven, Espíritu Santo, llena los corazones
de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu
amor. Envía tu Espíritu y todo será creado.
Y renovarás todas las cosas.
¡Señor!, que has instruido los corazones
de tus hijos con la luz del Espíritu Santo,
concédenos que sintamos rectamente, con
el mismo Espíritu, y gocemos siempre de su
consuelo.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén