Ultreya Navideña y el significado de la Navidad para los Cursillistas

El pasado lunes 16 de Diciembre del presente año, nuestro movimiento realizó la tradicional Ultreya Navideña, engalanada por La Pastorela del Movimiento, los pequeños dramatizaron el camino de los pastores para llegar a ver el nacimiento de Jesús en Belén; En el encuadre, el Padre Pablo Hernández nos hizo recordar que la representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría. Alegria que un dia, después de conocer a cristo, llegó al hogar de la Familia que han formado bajo la bendición de Dios, Wendy Osorio y Briant Barahona.

Esa noche en la que celebrabamos nuestra tradicional Ultreya Navideña, con unos deliciosos tamales, fuimos afortunados de escuchar de su propia voz como, de la mano de Cristo Jesús y nuestra Madre María, la familia Barahona – Osorio ha cambiado su vida, aqui les compartimos este hermoso testimonio de vida en Gracia.


Wendy:

Cuando era niña, en mi casa no celebraban Navidad, ni se decoraba la casa. A mí me gustaba tanto la navidad, que me iba donde una tía, porque ella sí la celebraba, y así poder disfrutar esa fecha con mis primos. No solía anhelar estrenos, porque mi mamá no tenía recursos para comprármelos, así que no era algo que esperaba.

Nunca conocí de la corona de adviento, pues en casa de mi tía siempre estaba únicamente el nacimiento y el árbol de navidad. Para mi la navidad era estar jugando con mis primos, comer rico y dormirnos tarde.

Cuando fui creciendo, realizaba siempre la misma rutina cada año, sentía que huía de mi casa, para lograr celebrar la navidad. Si recuerdo que disfrutaba ir a Misa, porque me llevaban. Años más tarde, cuando conocí a Briant, entonces decidí pasar Navidad juntos, con su familia.


Briant:

En mi caso si celebrábamos navidad pero no de la manera en la cual la celebramos con mi Esposa e Hija ahora, ya que nunca nos inculcaron que la verdadera esencia de la navidad, que es el nacimiento del Niño Jesús, no tenía ni idea de qué era el adviento, a mí solo me interesaba reventar cuetes, lo que iba a comer y sobre todo qué iba a estrenar, para mí ese fue el significado de la navidad por mucho tiempo.

Cuando crecimos, mis Hermanos mayores estuvieron asistiendo a la Iglesia, al Camino Neocatecumenal, a través de ellos es que empiezo a ver la Navidad desde otro punto de vista, a conocer un poco, nada más… pero yo siempre enfocado en otras cosas, es decir, sin darle mucha importancia.

Rara vez tenía ese deseo de asistir a misa los domingos, empecé a agarrar ese gusto por asistir a misa hasta que conocí a Wendy y, obviamente, al inicio lo hacía por estar acompañado de ella, ya luego íbamos todos los domingos, iniciamos el proceso de casarnos y todo ha cambiado, deseamos llegar a la Santidad Juntos.

En el 2022 cuando mi hermano mayor pasa a la presencia del Señor siento ese llamado de poder estar más cerca de Dios, asistir a la iglesia y poder hacer muchos cambios en mi vida, para el bienestar de mi familia.

En ese año, no tenía ninguna gana de celebrar Navidad, recuerdo que Wendy me preguntó si me parecía bien que pusiera el árbol de Navidad, yo le contesté: decore por la niña, yo no tengo nada que celebrar.

En ese tiempo, recibimos una charla del Padre Cayuyo, como inicio de Adviento, habían pasado como 15 min después que el Padre comenzó a hablar y dijo: “hay personas que porque se les muere un familiar, no celebran la Navidad. Eso es incorrecto, porque a quién celebramos es a Nuestro Salvador”.

Wendy y yo solo nos quedamos viendo, pero no nos dijimos nada. El Padre también en esa charla nos explicó el significado de la corona de Adviento, y la importancia de tener eso y el nacimiento en casa.

Al final de la charla hablamos, y decidimos que ese año viviríamos el Adviento y la Navidad con la alegría de recibir a Nuestro Salvador.


Wendy:

En esa charla de Adviento, del Padre Cayuyo, entendimos el verdadero sentido de la Navidad. Recuerdo que como ya eramos parte de otro grupo de la Iglesia, años anteriores habíamos encendido las velas de la corona, pero nosotros solo nos poníamos para la foto, nunca pusimos la corona en Navidad, solo enseñábamos la velita en la llamada Zoom y no nos interesábamos por entender su significado.

Ese año, que el Padre explicó tan bien el significado de la corona de Adviento, y me alegré tanto de conocer finalmente ese significado, al día siguiente salí a comprar una y la adorné. También sacamos un nacimiento que era de mi abuela, y lo colocamos en casa, porque el Padre dijo: “todo puede faltar en casa, menos su corona de Adviento y el nacimiento”. A raíz de esa charla, también decidimos a bautizar a Blanca (nuestra hija), por eso también el Adviento ahora es muy especial para nosotros, la bautizamos en el domingo Gaudete.

El año pasado, por casualidad en las redes sociales, una persona que yo seguía publicó gratis un libro digital con la historia del nacimiento de Jesús, ilustrado para niños. Así que, se me ocurrió la idea de regalarlo a nuestras sobrinas, y en Navidad cuando todos estábamos juntos, decidimos poner a las niñas a leer el libro justo antes de abrir regalos. Con el propósito de evangelizar sobre el verdadero significado de la Navidad.

También, una de mis cuñadas, le regaló a Blanca Lidia, un calendario sorpresa de Adviento, cada día se abría una ventanita, y descubríamos una figurita, al final, el 24 de diciembre se formaba por completo un nacimiento en miniatura. Esta actividad generó mucha expectativa en nuestra hija, y también nos dio la oportunidad de ir explicándole cada uno de los personajes de esta hermosa historia.

Para nuestra sorpresa, en enero del año siguiente, la maestra de Blanca nos dijo que al regresar de las vacaciones navideñas, ella hizo una actividad para escuchar a los niños acerca de cómo habían pasado esos días y nos dijo con alegría que Blanca había sido la única que mencionó que había nacido el Niñito Jesús. Ahí comprendimos que cosas pequeñas, como leer un cuento, o hacer hincapié cada día en a quién esperamos y cuál es nuestra alegría marca la diferencia en nuestra hija.

Este año decidimos iniciar antes con la catequesis, pues recibimos una oleada de propaganda de Halloween, hasta los juegos en línea se tornan con dibujos y actividades de Halloween, por lo que decidimos crear el lema en casa de: “Nosotros no celebramos Halloween, nosotros celebramos el nacimiento de Jesús”. Ante tanta propaganda, las dudas en los niños surgen, así que platicamos con Blanca acerca de esa época y ella misma decidió dejar de jugar los juegos que usualmente juega, hasta que se quitara todo lo de Halloween.


Briant:

Este año viaje a El Salvador, y decidimos poner las cosas de Navidad antes del viaje y poder recalcarle a Blanca el verdadero significado de la navidad es algo que no tiene precio para nosotros ahora, llegando del viaje Wendy me comento que Blanca le dijo: “Gracias mamá, por haber puesto la Navidad con papá antes que se fuera” … eso significa que estamos haciendo algo bueno en ella, ya que resaltamos la importancia de realizar estas actividades en familia.

El año pasado colaboramos en una actividad de entrega de comida aquí en la Parroquia San Martín de Porres, fue una experiencia muy bonita, jamás habíamos compartido en Navidad, ver los rostros de las personas al recibir, fue algo que nos llenó mucho. Este año esperamos volver a compartir con ellos.

Ahora, celebramos a quien debemos celebrar, y vamos con alegría a Misa cada domingo de Adviento y más aún en Navidad.


Wendy:

En este tiempo de Adviento, hemos decidido como penitencia particular de este año no comprar nada de adornos de Navidad, pues consideramos que lo más importante que debemos tener, la corona y el nacimiento, ya los poseemos. La tentación ha sido grande, hay cosas muy bonitas en las tiendas, pero este año deseamos alejarnos un poco del consumismo y que ese tiempo que se invierte en tiendas, podamos disfrutarlo en familia, compartiendo con alguien que lo necesita o reflexionando acerca del verdadero significado de nuestra alegría, que por muchos años solo fue la comida, la fiesta y el compartir.

Este año ojalá podamos de nuevo leer la historia del nacimiento de Jesús. En una charla de adviento que nos dio un sacerdote hace algunas semanas, nos decía que debemos tener cuidado con los regalos que escogemos para nuestros seres queridos, pues a veces regalamos cosas que son ocasión de pecado para el otro. Así que esperamos discernir bien qué cosas regalar y que cosas no.


El Adviento es un tiempo de preparación, reflexión y mucha esperanza, ideal para compartir momentos de calidad en familia. El Adviento es un tiempo de espera. Aprendamos a ser pacientes, porque lo mejor llega cuando tenemos fe. Cada vela que encendemos nos recuerda algo especial. Amor, paz, alegría y esperanza, los regalos más valiosos. Cada día es una oportunidad para ser mejores y acercarnos a quienes queremos.

El Adviento nos recuerda que somos luz. Con nuestras acciones podemos iluminar el mundo y llenar de esperanza a los demás.


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