Renovación en el Camino: Nuevo Secretariado Arquidiocesano del Movimiento de Cursillos de Cristiandad
Con profunda alegría y esperanza en el Señor, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en la Arquidiócesis de Tegucigalpa ha vivido recientemente un momento significativo: la elección del nuevo Secretariado Arquidiocesano, órgano de comunión, servicio y animación del Movimiento, encargado de velar por su identidad, proyección y fidelidad al carisma fundacional.
Cabe destacar que varios de los hermanos elegidos ya han servido previamente en el Secretariado Arquidiocesano, algunos en el mismo cargo y otros en distintas responsabilidades. Su reelección, aunque no siempre de manera consecutiva, es un testimonio de su compromiso, entrega y amor por el Movimiento. Esta continuidad en el servicio es un signo de madurez y fidelidad al carisma de Cursillos, y sin duda será de gran beneficio para el caminar del nuevo equipo.
La elección, desarrollada en un ambiente de oración y discernimiento, ha sido ratificada y bendecida por el Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Vicente Nacher Tatai, quien ha otorgado su visto bueno a los hermanos que, a partir de ahora, tendrán la responsabilidad de guiar, custodiar y servir al Movimiento.
Los nuevos servidores elegidos son:
Emilio Aguirre – Presidente
Claudia Paz – Vicepresidente
Herminia Núñez «Polly» – Secretaria
Elsa Reyes – Tesorería
Dayanara Torres – Relaciones Públicas
Kevin Castro – Vocalía Poscursillo
Pablo Elvir – Vocalia de Precursillo
Alba Dinora Reyes – Vocal Escuela
Reyna Haydee Zelaya – Vocal Liturgia
Mario Hernández – Vocal Ultreya
Omar Felipe Elvir – Vocal de la Juventud
Juan Luis Sandoval – Vocal Casa Pedro
La Iglesia, un cuerpo en orden y comunión
El Movimiento de Cursillos es, ante todo, un instrumento eclesial. Como nos enseña San Pablo, “Dios no es un Dios de confusión, sino de paz” (1 Cor 14,33), y en esa paz, la Iglesia se organiza para ser más fecunda. El Secretariado no es solo una estructura administrativa, sino un equipo de servidores que, movidos por la gracia, caminan junto a los cursillistas para “fermentar de Evangelio” los ambientes.
El Trípode del Cursillista: Piedad, Estudio y Acción
Para sostenerse y crecer en el camino de fe, el cursillista debe abrazar y cultivar el trípode que fundamenta nuestra vivencia cristiana:
Piedad, como la relación personal e íntima con Dios;
Estudio, como apertura constante a la formación y al conocimiento del Evangelio;
Acción, como respuesta concreta al llamado de Cristo en el mundo, especialmente en nuestros ambientes.
Este trípode, guiado por la gracia, no solo edifica al individuo, sino transforma comunidades.
Transformados para transformar
El recordado sacerdote y fundador de los Talleres de Oración y Vida, Ignacio Larrañaga, decía:
“No se puede anunciar al Resucitado si no se ha resucitado uno mismo”.
La transformación personal es, por tanto, el principio del verdadero apostolado. El cursillo es una experiencia de encuentro, conversión y misión. Y es tarea del Secretariado velar para que este proceso se mantenga vivo y dinámico en cada etapa: Precursillo, Cursillo y Poscursillo.
Palabras que iluminan el camino
En una de sus intervenciones, San Juan Pablo II, gran amigo del Movimiento, expresó:
“Los Cursillos de Cristiandad han demostrado ser un instrumento valioso para que muchos hombres y mujeres redescubran el llamado bautismal a vivir como testigos de Cristo en el mundo”.

Estas palabras resuenan hoy con más fuerza, recordándonos que somos llamados a ser “levadura en la masa”, a vivir con alegría y autenticidad el Evangelio, siendo sal y luz donde el Señor nos ha puesto.
Que María, Madre de la Iglesia y estrella de la evangelización, interceda por este nuevo Secretariado Arquidiocesano y por todo el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, para que, fortalecidos en la unidad, caminemos con entusiasmo renovado hacia la santidad.


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