En memoria de Gloria Marina Flores Naira

Con profundo dolor, pero con la esperanza puesta en Cristo Resucitado, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Arquidiócesis de Tegucigalpa eleva una acción de gracias por la vida y el testimonio de nuestra hermana Gloria Marina Flores Naira, quien ha partido a la Casa del Padre.

Sus inicios en el MCC

Gloria vivió su Cursillo No. 44, del 26 al 29 de agosto de 1982, experiencia que marcó el inicio de un compromiso fecundo y constante con nuestro movimiento.
En sus primeros años de servicio, apoyó con sencillez y amor en lo más básico, incluso sirviendo en la cocina de los cursillos, gesto que revela la humildad y entrega con la que asumió su vocación de servicio.

Pronto su testimonio y compromiso la llevaron a desempeñar diversos servicios dentro del movimiento: campanera, administradora, contacto externo, rollista y Rectora.
En el Secretariado Arquidiocesano ocupó puestos de gran relevancia, llegando a ser presidenta y vicepresidenta, y extendiendo su labor a nivel nacional como Secretaria de Relaciones Internacionales en el Secretariado Nacional.

Vida profesional y compromiso eclesial

En su vida profesional, Gloria fue Licenciada en Contaduría Pública y Finanzas, y ejerció por muchos años su labor en la Universidad Católica de Honduras, contribuyendo con dedicación a la formación de generaciones en el ámbito académico.

Su amor por la fe la llevó a continuar sus estudios hasta alcanzar una Maestría en Teología, uniendo el rigor académico con la profundidad espiritual.

Además, sirvió a la Iglesia como Ministro Extraordinario de la Comunión y Delegada de la Palabra, ministerios que ejerció con gozo y compromiso, llevando la Palabra y la presencia de Cristo a quienes más lo necesitaban.

Un testimonio de vida

La vida de Gloria es un testimonio luminoso de fidelidad al Evangelio y al carisma del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
Con sencillez, alegría y perseverancia, entregó sus dones al servicio de la Iglesia, dejando huellas profundas en su familia, en sus hermanos cursillistas y en la comunidad académica.

“He combatido el buen combate, he concluido la carrera, he guardado la fe” (2 Tim 4,7).

Invitación a la oración

El Secretariado Arquidiocesano invita a toda la comunidad cursillista a unirse en oración por el eterno descanso de Gloria, ofreciendo la Eucaristía y el Santo Rosario como signo de gratitud por su vida y de acompañamiento a su familia.

Exhortamos también a que cada cursillista dedique al menos un misterio del Rosario por el eterno descanso de Gloria y por la conversión de los candidatos a cursillistas, de modo que su memoria esté siempre presente en la vida de oración de nuestro movimiento.

Que de ahora en adelante, su nombre y su intención formen parte de las oraciones de todo cursillista, como un legado espiritual de unidad y fidelidad en la fe.

¡De Colores, Gloria!

Tu ejemplo permanecerá vivo en el corazón del MCC y en la Iglesia que tanto amaste.