Cursillistas de Tegucigalpa rinden homenaje a la memoria de Gloria Flores Naira (QDDG)

Tegucigalpa, Honduras. En un ambiente lleno de fe, gratitud y profunda emoción, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad celebró este lunes una especial Ultreya en memoria de Gloria Flores Naira, una mujer que dejó una huella imborrable en la vida de muchos cursillistas por su liderazgo, entrega y compromiso con la evangelización.

Flores Naira falleció el pasado 23 de agosto dejando un profundo vacío en su familia, en la Universidad Católica de Honduras donde laboró durante varios años, y en la comunidad cursillista a la que dedicó más de cuatro décadas de servicio incansable.

El homenaje comenzó con el Santo Rosario y Eucaristía en la Iglesia San Martín de Porres, luego se realizó en el salón de esa iglesia la Ultreya Especial, donde familiares, amigos y miembros del movimiento se unieron en oración y cantos, recordando el legado de Gloria.

Durante la celebración, los testimonios resaltaron su incansable labor como líder, su fe inquebrantable y su espíritu solidario, cualidades que la convirtieron en ejemplo de perseverancia y amor cristiano.

La especial Ultreya, dirigida por Claudia Paz, reunió a familiares, amigos y cursillistas que elevaron oraciones y testimonios en recuerdo de una mujer entregada a la causa evangelizadora.

Su hijo mayor, Erick Salgado, en representación de su familia destacó la dedicación de su madre a la Iglesia, su amor por los religiosos y su espíritu de comunidad que la llevó a formar, junto a sus hermanos cursillistas, una gran familia en la fe.

El presidente del Secretariado Arquidiocesano del Movimiento, Emilio Aguirre, quien además fue padrino de Gloria, subrayó su valiosa labor como rectora y dirigente en numerosos cursillos de mujeres, así como su papel de liderazgo al representar al movimiento dentro y fuera del país en calidad de presidenta del MCC.

Por su parte, Renán Vásquez recordó a la homenajeada como una mujer estudiosa, fuerte y comprometida, que realizó un apostolado de entrega visitando enfermos en hospitales y llevando siempre un mensaje de esperanza.

El padre Germán González, quien estuvo a su lado hasta sus últimos momentos, expresó que Gloria partió en paz, como una guerrera; mientras que el padre Pablo Hernández, Consiliario Arquidiocesano del MCC, la definió como “una mujer justa y dedicada a la misión”.

El homenaje concluyó con un mensaje unánime: el legado de fe, entrega y amor de Gloria Flores Naira permanecerá vivo en cada cursillista, en los próximos cursillos y en cada obra de evangelización que inspiró con su ejemplo.