El cielo en la tierra es el hogar | Mes de la Familia

Familia Méndez – Núñez:

Javier Méndez, Belinda Núñez,María Teresa Méndez Núñez, Jesús Marel Méndez Núñez

En el mes de la familia comparten su testimonio, abriendo las puertas de su hogar y nos cuentan cómo abrieron las puertas de su corazón a Dios y como Él de forma individual los preparó para el matrimonio y para recibir los más grandes regalos de su vida.

 

 

Javier Méndez, Cursillo # 128:

En Cursillos hemos encontramos grandes amigos y mucha oración, la reunión de grupo, la Ultreya y el asistir a la eucaristía en familia, han sostenido nuestras vidas desde que llegamos al movimiento.

Como parte de nuestra vida en familia hemos encontrado retos y obstáculos que son parte del caminar, pero Dios nos mantiene unidos en nuestro matrimonio y en nuestra familia.

De los regalos que Dios trajo a nuestra vida es el nacimiento de nuestro hijo mayor que con asombro llegó a nuestras vidas a transformar nuestros corazones y a llenarnos de amor. Al pasar del tiempo Recibimos nuestra segunda alegría, nuestra pequeña Maria Teresa y ahora es felicidad doble ya son 7 años de nuestra vida juntos en familia.  Y hemos aprendido que solo con Dios en el centro del hogar se llevan las dificultades en familia.  Cada vez que nos sentamos a tomar los alimentos se hace la oración y damos las gracias y cada día al amanecer y al anochecer pedimos por otras familias para que les llene también de bendiciones.

“El cielo en la tierra es el hogar”

 

Belinda Núñez, Cursillo # 105

Dios ha mandado ángeles a nuestra vida y por obra y gracia ha estado en cada momento incluyendo el nacimiento de nuestros hijos. Con Dios he aprendido a identificar las prioridades en mi vida, además del valor de mi hogar. Dios me ha dado el regalo de un esposo humilde, temeroso de Dios y comprensivo.

Creo que nuestra historia de amor está basada en Dios. Ha sido como cuento donde los más importante es el momento cuando El Señor nos cambió la vida a través de un cursillo y además en ese momento en donde el Señor pudo completar sus planes para nosotros. Él nos ha mostrado donde y como va realizando sus planes hasta que los logra en nuestras vidas.

Creo que como laicos damos a la iglesia todo lo que podemos de nuestra vida y así mismo sacamos adelante a nuestra familia con todo lo que podemos. Es el mismo Dios quién nos ha llamado y nos ha dado la fortaleza para salir adelante.

“La oración es parte de nuestras vidas”


Hermosa vivencia que nos hace comprender la necesidad de Dios en nuestras vidas y en cada una de nuestras familias, con Dios como el centro de nuestra vida todo es posible. En este mes de la familia encomendamos a Dios nuestro Señor todas las familias del movimiento, de la iglesia y del mundo entero y pedimos la amorosa intercesión de San José y María para que en el corazón de la familia habite siempre la Paz, la alegría y el amor.

¡De Colores!