Vocación de Servicio distinguen a Rodimiro Calderón
De estar a espaldas de Dios ahora es un hombre comprometido y vive para ser ejemplo para su Familia y para los nuevos Cursillistas
Su humildad, sencillez, vocación de servicio, así como su alto compromiso con el Señor Jesús, es la mayor carta de presentación de Rodimiro Calderón Betancour. Es parte de aquel grupo de hermanos que vivieron su Cursillo de Cristiandad del 5 al 8 de diciembre de
1991. Ese fue el Cursillo 87 de Varones, precisamente este 2021 cumplen 30 años de haber vivido esa gran experiencia y de conocer algunas claves para vivir al máximo su cuarto día, como el trípode, Piedad, Estudio y Acción. Pero antes de llegar a los pies del Señor a través de este inolvidable cursillo, Rodimiro vivía a espaldas de Dios. “Yo no creía en los sacerdotes, era anticlerical”, recordó.

Me casé por la iglesia
Mi cursillo lo hice en lo que es hoy la Basílica de Suyapa, cuando llegue a ese cursillo conocí muchas cosas y me di cuenta de que no andaba bien con mi vida y mis actuaciones, tenía que arreglar mi situación matrimonial porque no estaba casado por la iglesia, solamente por lo civil, al regresar de mi cursillo realice mi matrimonio”.
Rodimiro manifiesta que el matrimonio eclesiástico fue una experiencia totalmente nueva, ya no tenía esa vida de espaldas a Dios, si no que ya vivía de frente a Él. Dice que trato de resolver su situación y lo ha logrado, a seguido con la tarea de llevar a su familia por el
verdadero camino, “mi esposa caminaba dentro de la iglesia y yo era el rebelde, sin ella no hubiese bautizado a mis hijos, porque yo antes del cursillo también no creía en el bautismo.
Dedicado al servicio
Son tres décadas los que tiene Rodimiro en su hoja de servicio en el Movimiento Cursillos de Cristiandad, se ha dedicado a servir y ya son alrededor de 20 cursillos a los que ha ido, a diferentes puestos, desde administrador hasta rollista. “De la manera que el Movimiento me lo pide he tratado de servirle al Señor”.
Don Rodimiro asegura que tiene varias claves para perseverar y uno de ellos es por medio del ejemplo, “Hay que ser testimonio, que las personas miren el cambio que uno como cursillista ha tenido”.
Una de las frases que usan los cursillistas es “El testimonio arrastra”, eso nos lleva al compromiso con la iglesia, al servicio de los demás y a compartir”. Este dirigente cursillista es ministro de la Eucaristía, asegura que este servicio lo ha llevado a los hermanos que más necesitan, todo para acercarlos a Dios, “nos convertimos en los pies que los lleva al templo, acercamos a aquellos necesitan tener al Señor en casas, en su lecho de enfermos”.
“A eso me ha llamado el Señor con este servicio que realizo, también esto nos acerca más al Señor, es de tratar de escuchar al hermano, al que nos invita a seguir cambiando, a no alejarnos del camino, porque el enemigo vive permanentemente tratando que caigamos”.
Explica que “Dios nos lleva a hacer a un lado al enemigo y decirle si al Señor; solo por ti puedo cambiar mi situación, mi vida, la de mi familia y de los que están a mi alrededor, porque no solo es el cambio de uno interiormente, también es de los que viven a mi alrededor y a eso estamos llamados, debemos dejarnos guiar de las personas correctas”.
“El camino de la Cruz es un camino no largo, pero hay que caminar despacio, tratar de conocerlo a Él, poco a poco, paso a paso ir acercándose, no salir a la carrera, obedecerlo ya que la obediencia es lo que nos va acercando más a Él”
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