Gerardo López Fonseca, 22 años de Conversión, Compromiso y Servicio
El Cursillo de Cristiandad 102 de varones que se realizó en 1999, ha dado muchos frutos, fue uno de los últimos Cursillos de Cristiandad que se realizaron el siglo pasado, del 30 de abril al 3 de mayo de 1999, se desarrolló en la Arquidiócesis de Tegucigalpa. El Cursillo de Cristiandad número 102 de Varones, él que ha dado muchos frutos, uno de ello es Gerardo López Fonseca. Son 22 años de conversión, servicio y compromiso de este convertido que llegó a ese Cursillo de Cristiandad «desinflado». Don Gerardo asegura que estaba angustiado y hasta temeroso porque no sabía a qué iba y que encontraría en ese «retiro». «Llegué a mi cursillo desinflado porque no sabía lo que era, pero me encontré con un amigo y excompañero de parranda, le pregunté que para donde iba, me dijo, ¨hay voy a ver qué es lo que hay allá arriba, mi sorpresa fue que él resultó ser dirigente».
Asegura que lo interesante y bonito de los Cursillos de Cristiandad es que uno va con una incógnita y descubre cosas maravillosas, se encuentra con el Señor. Manifiesta que era de los católicos que siempre visitaban la iglesia, pero que no estaba seguro de su fe, ni era comprometido con la iglesia. «Por más de 40 años todos los domingos he llegado a la misa de la iglesia San Martín de Porres”.

Este cursillista de corazón asegura que este movimiento ha influido en un 99% en su cambio de vida. «Yo era muy prepotente con los compañeros de trabajo, además era soberbio», pero cuando regresé del cursillo tuve el valor de reunirme con mis compañeros de trabajo y pedirles perdón por lo prepotente que había sido con ellos y eso fue para mí un cambio profundo y mis compañeros colaboraron mucho.
Don Gerardo le da gracias al Señor porque ha perseverado, asegura que todos los días encomienda a su familia al Todopoderoso.
Toda su familia es cursillista, ya que se ha preocupado para que sus hijos y esposa conozcan más sobre la viva en santidad, pero lamenta que es difícil que todos perseveren, con su esposa María Felipa están muy comprometidos con las actividades de la iglesia.
«Hemos ido avanzando, estudiando y formándonos en liturgia y nos hemos preparado para ser ministros extraordinarios de la Comunión, hemos servido atendiendo enfermos y es maravilloso este servicio porque es mejor dar que recibir».
El trabajo y el servicio que Gerardo López le ha brindado al MCC es muy valioso, este cursillista dice que ya perdió la cuenta de cuantos Cursillos de Cristiandad ha servido en diferentes actividades, como administrador de cursillos y dirigente, así como en los apostolados que realiza su reunión de grupo.
Todos los feligreses de la Parroquia San Martín lo conocen, «el servicio que realizo en la parroquia me hace sentir bien, porque como dicen esto es lo mío, Servir al Señor, andar atrás de Él, porque el Señor dice síganme y yo soy obediente».
También asegura que todos debemos de acercarnos al Señor, «El que quiere ganar su vida eterna que deje todo y lo siga», recomienda.
Destaca que hay varias claves que son importantes para estar cerca del Señor, como la oración, la que debe de ser permanente y sin fallar, a cada momento, una clave que es vital es la visita al Santísimo.
Este hermano cursillista tiene un compromiso de visitarlo y acompañarlo. Durante varias horas permanece frente a Jesús Sacramentado ya que pertenece a un apostolado de Adoradores de Jesús Sacramentado.
“Cuando uno tiene problemas grandes, hay que visitar el Santísimo y preguntarle que puedo hacer por ti Señor para que cambiemos. Lo importante es estar conectados a la oración, pedir siempre fortaleza para seguir en el camino y yo le pido cargar con mi Cruz sin renegar, tal como Él la cargó y murió por nosotros”.
Así pasa sus días el conocido y querido hermano Gerardo López, de un lado para el otro atendiendo a los feligreses y sirviendo al Señor en la Parroquia San Martín de Porres y en el Movimiento Cursillos de Cristiandad, como dice sin renegar y muy feliz porque en su corazón permanece el “Señor de Señores”.
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