56 Años no se dicen fácil

— Por Virginia García de Avilés

Un saludo fraternal para mis hermanos cursillistas con el gozo de sentirnos unidos en una misma Fe, una  misma Esperanza y un mismo amor.

«Remar mar adentro, no teman»

Es el momento de recordar y agradecer la Gracia de Dios derramada en nuestras vidas, en este  camino de conversión; para  unos  un camino  largo, para otros más  corto. También es recordar las luchas para abrir camino, los  sacrificios, las renuncias, la entrega total de muchos hermanos. 

También  las alegrías, el amor de los hermanos, el compartir de tantas reuniones de grupo y Ultrellas. Sin olvidar nuestros éxitos y fracasos, nuestras caídas y  levantadas que han marcado nuestro cuarto día. Pero también  no sólo es recordar, es hacer un alto en el camino para ver cómo hemos vivido desde nuestro Cursillo y preguntarnos que podemos hacer mejor de ahora en adelante.   

El Señor nos pide navegar mar adentro y tirar nuestras redes de «pescadores de hombres» en aguas más profundas; aunque a veces sentimos el deseo de quedarnos a la orilla por comodidad o por miedo; no tengamos temor, Él estará con nosotros y si tenemos mucha Fe de repente alguno de nosotros podría sentirse caminando sobre las aguas.  No olvidemos que no sólo se trata de de seguir adelante , es necesario crecer, si asi no lo hacemos estaremos minimizando el  plan de Dios en nuestra vida.

El nos pide que caminemos hacia la santidad. Si así lo hacemos seremos libres, gozoso, tendremos un mundo nuevo , una vida nueva extraordinaria; donde el amor no tiene  límites, donde la entrega es la entrega  de la vida misma  y donde nuestra ilusión será tener más vida para entregarla a Cristo  y a los hermanos. 

Le pedimos a nuestra Madre Maria que este aniversario de abundantes frutos para Gloria de Dios por medio de nuestro movimiento. Y para nosotros que sea para tomar nuevo impulso de ir siempre más allá, adelante y gritar sin miedo:       

«CRISTO SIGUE  CONTANDO CONMIGO»