Cursillo de Mujeres N.º 134: Un encuentro con Cristo y el comienzo de un nuevo caminar
Movimiento de Cursillos de Cristiandad · Tegucigalpa, Honduras · 22 de septiembre de 2026
«Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio» (Mc 16,15).
Del 17 al 20 de septiembre de 2026 se celebró el Cursillo de Mujeres N.º 134, una experiencia de encuentro con Cristo que reunió a un grupo de damas dispuestas a abrir sus corazones al amor de Dios y descubrir una nueva manera de vivir su fe.
Bajo la rectoría de nuestra hermana Martha Belinda Núñez, y con el acompañamiento de un equipo comprometido con la evangelización, se desarrollaron jornadas de reflexión, oración, convivencia y fraternidad, durante los cuales las nuevas cursillistas tuvieron la oportunidad de profundizar en su relación con Dios, consigo mismas y con los demás.
Una comunidad que acompaña con amor
La realización de este cursillo fue posible gracias a la entrega generosa de numerosos hermanos y hermanas que, desde diferentes servicios, pusieron sus talentos y su tiempo al servicio de Cristo.
Las palancas de intendencia, el apoyo logístico, la limpieza, la correspondencia, el Rosario Viviente y las múltiples expresiones de oración y sacrificio fueron testimonio de una comunidad que comprende que la evangelización es una misión compartida.
Cada servicio, incluso aquel que se realiza silenciosamente y lejos de las miradas, fue una expresión concreta del amor de Dios y del compromiso de quienes desean que otras personas experimenten la alegría de encontrarse con Cristo.
Un recibimiento lleno de alegría y fraternidad
El domingo 20 de septiembre, la iglesia La Guadalupe fue el escenario del recibimiento de las nuevas cursillistas, quienes fueron acogidas con alegría por sus familiares, amigos y hermanos del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
El mensaje de bienvenida estuvo a cargo de nuestro hermano Emilio Aguirre, quien recibió a las nuevas integrantes de esta gran familia cursillista.
Posteriormente, el Padre Pablo Hernández, como guía espiritual, tuvo a su cargo el encuadre, orientando a las nuevas cursillistas sobre el compromiso que comienza después de vivir la experiencia del cursillo.
Este encuentro nos recordó que el cursillo no termina al concluir sus tres días, sino que representa el inicio de una vida renovada, llamada a dar testimonio de Cristo en medio de las realidades cotidianas.
El Cuarto Día: comienza una nueva misión
Ayer, lunes 21 de septiembre, nuestras hermanas comenzaron a vivir su Cuarto Día, esa etapa en la que todo lo experimentado durante el cursillo debe convertirse en testimonio, compromiso y perseverancia.
Durante esta semana iniciarán sus primeras reuniones de grupo, espacios fundamentales para fortalecer la amistad, compartir sus vivencias de fe y acompañarse mutuamente en su caminar cristiano.
Nuestra esperanza es que cada una de ellas encuentre en la reunión de grupo y en la Ultreya los medios necesarios para perseverar, crecer espiritualmente y descubrir su vocación de servicio dentro de la Iglesia y del Movimiento.
Que, con la gracia de Dios, estas nuevas cursillistas continúen su formación hasta convertirse en dirigentes comprometidas, capaces de fermentar de Evangelio sus ambientes: sus hogares, sus lugares de trabajo, sus comunidades y todos aquellos espacios donde el Señor las ha llamado a ser luz.
Porque el verdadero fruto de un cursillo no se mide únicamente por la emoción de los días vividos, sino por la transformación que Cristo realiza en nuestras vidas y por nuestra disposición a llevar su mensaje a los demás.
A nuestras hermanas del Cursillo de Mujeres N.º 134, les damos la bienvenida a esta gran familia cursillista. Que el Señor fortalezca su fe, sostenga su perseverancia y las acompañe en cada paso de su Cuarto Día.
¡De Colores! 🌈
Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Tegucigalpa



















2 comentarios